domingo, julio 05, 2009
Peter panjackson
sábado, julio 04, 2009
La guerra de las culturas paralelas
viernes, julio 03, 2009
El fenómeno de Crazy Combi
No es extraño que el facebook sea, junto con Twitter, la página del momento en todo el mundo. Sus múltiples posibilidades en interfaces dinámicos y ágiles, muy sencillos de entender y aplicar por sus usuarios convierten a esta página en el nuevo monstruo de la Internet.
Es así que llegaron múltiples juegos muy divertidos como Waka Waka, World Traveler, Tiping Maniac y Crazy Taxi. De este último se logró la adaptación, bien peruana, del Crazy Combi gracias a Inventarte.net.
Crazy Combi cuenta con ya más de 120,000 jugadores, y ya cruzó nuestras fronteras. Es muy difícil mantenerse en los primeros lugares entre tus propios conocidos, pues todo el mundo se está enviciando con el maldito juego. Es tan perfectamente concebido y aplicado a nuestra realidad, que es imperdible e imposible dejar de jugarlo, y por consiguiente, cagarnos todos de risa en el intento.
La dinámica del juego es muy simple, uno domina una combi que se conduce en tres carriles, pudiendo "moverse" hacia la izquierda y derecha, y también saltar si así fuera conveniente, ya que la velocidad de la combi es superior a los demás automóviles y a veces los tres carriles están ocupados. La evolución del juego ha sido rápida y ahora hay más de una combi para elegir, más de un tema de audio, y varios tracks alusivos al sociolecto y al sociomundo de la combi y el tránsito vehicular público limeño.
A mí me cae a pelo por el tema de mi tesis, y me divierte mucho esta sana coincidencia temática. Me he enviciado con el juego, y tengo que seguir jugando para no quedarme demasiado atrás en el ránking entre mis contactos.
Sin embargo hay un tema que es preciso tocar: el racismo implícito asociado. Debemos hacer, con todo, una pequeña reflexión, porque tampoco se trata de burlarse de este pequeño mundo dentro del nuestro. Es cierto, el juego es genial; es la extracción perfecta de una parte de nuestra sociedad, pero lamentablemente tiende también a ridiculizar a este gran número de compatriotas que trabajan alrededor de 15 horas al día, sometidos a una presión y a un estrés sin nombre, en el que tienen que afrontar la rampante competencia de sus propias líneas y las empresas piratas, además de una condición de pobreza que no les permite dar tregua ni siquiera al propio cansancio.
domingo, junio 07, 2009
Pizango y las sanguijuelas
miércoles, junio 03, 2009
Petición
No existe forma de contagio, de hecho es una condición de nacimiento, caracterizada por una conspicua y marcada manía de olvidarse todas las cosas imaginables e inimaginables, además de la compulsión de buscar las cosas que uno cree que ha perdido y que luego encuentra entre las manos o en los bolsillos, o en cualquier parte que generalmente está frente a sus narices. Estas cosas son diversas, desde pendientes, documentos urgentes, entradas de conciertos, DNIs, partidas de nacimiento, tarjetas de seguro, tarjetas de débito, billeteras, mochilas, briefcases, celulares, prendas de vestir, sobre todo celulares y prendas de vestir; gaseosas, bicicletas, bolsas, incluso basuras como botellas de plástico para reciclar, envolturas de golosinas y galletas que tu manía ambientalista y fuertes preceptos morales de defensa del medio ambiente te obligan a guardar en la ropa para no botarlas en cualquier parte y solo en los tachos de basura, entre otras cosas no menos y no más importantes. Es decir, todo lo que cae entre mis manos. Por si fuera poco, también he de olvidarme, que ni lo digan mis compañeros de trabajo, ex compañeros de trabajo y ex enamoradas, todo lo que se me dice, desde fechas para recordar hasta eventos, mandados, favores, etc. Generalmente me olvido de cosas que he prestado o que me han guardado por mientras, como hace unos días con unos cds, una chompa y un libro.
La última actualización a esta lista es una diploma que me fuera otorgado por participar como ponente en una exposición que realizara HOY día en la base aérea de Las Palmas con diferentes representantes de la Fuerza Aérea. No duró ni 3 horas entre mis manos, y ya lo había perdido. Pero recién me di cuenta hace unos minutos. Y eso que no estoy contando que ahora también casi me olvido, bueno de hecho me olvidé, mejor dicho casi pierdo mi casaca con mi carpeta de documentos, que dejé en el Miguelón luego de atracarme con un sándwich. Felizmente que regresé y todavía estaban mis cosas en la mesa donde las había dejado. Todo esto me motivó a realizar este escrito, y a ustedes a matarme. O a pedirme que me mate, o ambas cosas.
Chema Delgado. Ha hablado.



